Carta nº46
Dime qué te cuesta hacer y te contesto con una página de mi guía.
Hola amiga,
¿Qué tal va la primavera? La mía mucho más ligera, con el estudio limpio y lista para pasarme el verano creando contigo.
Además de trabajar con la guía de patchwork contemporáneo, tengo en mente un par de cosas que van a ayudarte MUCHO. A diseñar sin miedo, a jugar con formas y colores y a poner orden en tus proyectos. Creo que te van a encantar.
Pero, mientras llegan, voy a intentar ayudarte con los miedos y frenos más comunes que me llegan sobre hacer patchwork.
Esta semana pregunté en Instagram y las respuestas se repitieron mucho. Estas fueron las más comunes:
No saber usar la máquina.
Decidirte por una idea y arrancar.
Calcular medidas.
Tener tiempo y espacio para sacar todo el material.
Elegir colores y tejidos.
Tengo una verdad universal para todas ellas: empieza, prueba y equivócate.
Es como cocinar. Si no pruebas a cortar verduras, a echarles especias, a medir cantidades… Puedes seguir leyendo libros de cocina y guardando reels con pintaza, pero necesitas mancharte. Y, seguramente, hacer alguna cosa un poco asquerosa por el camino ;)
Poco a poco, todo va mejorando.
Para darte un empujón, te enseño las soluciones que vas a encontrar en la guía.
No sé usar la máquina.
No tienes más remedio que probar. De verdad, el patchwork es lo más agradecido que hay en costura. Solo tiras rectas y sin medidas estrictas como una prenda de ropa. Todas las costuras escondidas y sin dobladillos a la vista. Fácil.
Decidirte por una idea y arrancar.
Empieza por proyecto que te emocione de verdad. No por el que creas que es más fácil o haciendo un regalo de compromiso. Copia uno que ya te guste para no lanzarte a la hoja en blanco. Copiar es la mejor forma de aprender.
En mis clases presenciales hemos empezado por este cojín. La mezcla perfecta entre repetición y libertad creativa.
Calcular medidas.
Te entiendo, para alguien creativo lo de calcular es un rollo. Yo normalmente no me obsesiono por el centímetro, pero a veces quiero unas medidas muy concretas.
Aprende a elegir la escala y calcular las piezas que necesitas.


Tener tiempo y espacio para sacar todo el material.
¡Ojalá fuera tan fácil de llevar encima como el crochet o el bordado!
Es cierto que necesitas espacio. Mi recomendación es que te tomes un día para calcula y preparar tejidos y, luego, vayas bloque a bloque, sin hacer todo de golpe.
Un día de corte, otro de costura, otro de plancha… Para que vayas acumulando todos los elementos y puedas unirlos en otro día de montaje final.
Elegir colores y tejidos. (Esta se repitió mil veces...)
No hay una fórmula mágica. Aquí es donde cada una entrena su vista poco a poco, proyecto a proyecto.
Sin embargo, te dejo mi truco favorito: copiar gamas de color de la vida real. Guarda fotos de revistas, haz fotos en la calle, llena tu cabeza y un cuaderno de referencias para convertirlas en trozos de tela.
Si quieres dejar de acumular reels y empezar a ver tus propios proyectos terminados, la Guía de Patchwork Contemporáneo es tu mejor amiga.
Son 130 páginas de teoría donde he volcado todo lo que sé, para que tú solo tengas que preocuparte de aplicarlo. Además de 20 proyectos diseñados para que los copies, los mezcles y los hagas tuyos.
Es el momento de lanzarte.
Feliz finde,
Zita





